Un buen fondo, un guiso de cuchara, un escabeche o una salsa bien ligada. Nuestro patrimonio gastronómico está en recetas y técnicas que han pasado de generación en generación, y en sabores que reconocemos casi sin necesidad de ponerles nombre.
Muchas de las respuestas que buscas ya están en nuestra cocina: en nuestras recetas, en nuestras técnicas y en todo ese patrimonio gastronómico que seguimos compartiendo generación tras generación.
Lo de siempre como fuente de inspiración
Para crear propuestas actuales no siempre hace falta buscar lejos. Muchas veces, la inspiración está en lo que ya conoces: un guiso, una salsa, un ingrediente o una técnica que puedes volver a mirar desde otra perspectiva. La tradición no limita la creatividad, sino que es la base para construir una propuesta propia, actual y reconocible. Esa es una de las claves de los chefs de hoy en día: evolucionar sin perder su identidad.
La identidad como punto de partida
Hace casi 12 años, el chef Javi Estévez apostó por algo que conocía bien: la casquería. Había trabajado en restaurantes donde se cocinaba con casquería y producto tradicional, y decidió convertirlo en el centro de su propuesta. Hoy, La Tasquería tiene una estrella Michelin.
Su método empieza por transformar el producto, llevándolo a presentaciones más cuidadas, y sigue por trabajar el sabor. Con las cocciones y técnicas actuales consigue suavizar sabores muy intensos y llegar a todos los públicos.
Esta forma de trabajar también se traslada a los menús de grupo y celebraciones, donde recomienda encontrar el estilo de cada uno y seguir por esa línea. En la Tasquería buscan trabajar siempre desde la tradición y lo de “muy siempre”, presente en el tipo de menú "muy de ahora" que ofrecen.
¡Dale al PLAY y descubre más sobre la cocina de Javi Estévez!
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El reto de final de año: cocinar para sorprender
En las comidas y cenas de grupo llegan más clientes, más volumen y más exigencia en cocina. Al mismo tiempo, el cliente espera algo especial: quiere celebrar, probar algo diferente y vivir una experiencia a la altura del momento.
Pero sorprender no significa alejarse de lo conocido. Los sabores que el cliente reconoce siguen teniendo un papel clave, y una elaboración familiar puede convertirse en una propuesta diferente. El reto está en partir de lo que conoces para crear algo que sorprenda, sin complicar la operativa, sin perder consistencia y sin disparar los costes.
El consejo de Javi para tus menús de final de año
Hay que encontrar el estilo de cada uno, coger esa línea y trabajar sobre ella. Y, por supuesto, la rentabilidad es súper importante.
Su recomendación para encontrar nuevas propuestas es clara: sumérgete en la cocina tradicional y construye desde ahí, porque el cliente reconoce y agradece lo de siempre.