Utilizamos cerca del 6% del volumen mundial de tomates procesados industrialmente. Para nuestras conocidas marcas como Knorr, Bertolli y Ragú, trabajamos con agricultores de todo el mundo. Para la mejora de los métodos agrícolas sostenibles, colaboramos estrechamente con nuestros proveedores.
Hasta ahora, nuestros programas de agricultura sostenible se han centrado en la fertilidad de la tierra, en la gestión del agua y en el control de los pesticidas. Las condiciones de la tierra han mejorado gracias a las técnicas agrícolas sostenibles que hemos desarrollado. Las aplicaciones de abonos se mantienen al mínimo y con el uso de la Gestión Integrada de Pesticidas; los pesticidas sólo se aplican como último recurso. Las técnicas de riego y de escorrentía han sido mejoradas y estamos continuamente valorando y fomentando la biodiversidad.
Nuestro objetivo a largo plazo es que la totalidad de nuestras materias primas agrícolas clave procedan de cultivos sostenibles. Esto exige un mayor control de los cultivos por nuestra parte, lo que hacemos mediante el suministro de semillas directamente a los agricultores y la instalación de un sistema informatizado de muestreo para valorar la calidad del fruto a su llegada a la fábrica. También desarrollamos nuevas variedades de tomates que se adapten mejor a la región de cultivo.