Estas son algunas de las ideas que puede utilizar hoy para hacer que su carta actual sea más saludable
Lo fundamental
Utilice ingredientes frescos.
Aumente la variedad y las opciones, ofrezca platos saludables junto con otras opciones más indulgentes.
Intente fomentar el control de las raciones de manera sutil (p. ej. las cucharas y los platos no deben ser demasiado grandes).
Sirva los aliños, los jugos y las salsas aparte para que sus clientes puedan elegir la cantidad.
Promueva las opciones saludables mediante la colocación de los platos más saludables en un lugar destacado del buffet.
Utilice diferentes colores, formas y texturas para añadir emoción a sus platos.
Ofrezca entrantes coloristas como ensaladas, sopas y crudités.
Grasas/Aceites
Sustituya los productos con alto contenido de grasas saturadas como la mantequilla, la manteca, el sebo, el aceite de coco de consistencia cremosa, el aceite de ghee o el aceite de palma por alimentos que contengan grasas no saturadas como los aceites de girasol, oliva, cacahuete o sésamo, margarinas blandas y líquidas y mayonesas (poco grasas).
Para cocinar utilice aceites vegetales refinados estables al calor como el de canola, soja, maíz, oliva, cacahuete, o grasas blandas y líquidas, y utilice un pulverizador para aplicarlos en lugar de verterlos directamente de la botella.
Utilice leche de coco ligera en lugar de leche de coco de consistencia cremosa.
Utilice carne magra como la ternera asada, la carne de venado, el lomo de cerdo, el filete de cordero, pollo sin piel o pechuga de pavo.
Corte la grasa visible de la carne y quite la piel de las aves de corral.
Utilice pescado magro y graso. El pescado graso es una fuente de grasa buena. Utilice mariscos y pescado blanco como el bacalao y el abadejo y pescado graso como el salmón y la caballa.
Intente utilizar frutos secos, semillas y legumbres como una fuente alternativa de proteínas. Son una fuente de grasas buenas y una alternativa barata.
Utilice alternativas o productos lácteos de bajo contenido en grasas o desnatados como la leche semidesnatada, el suero de leche, los yogures desnatados o alternativas con bajo contenido de grasa de nata, requesón, ricotta, feta o mozzarella.
Cuando saltee, utilice una pequeña cantidad de aceite vegetal o de girasol y después añada agua para cocinar al vapor.
Azúcar/Fibra
Aumente el contenido de fibra de sus platos utilizando arroz integral, fideos y pasta integrales y pan integral o de semillas.
Añada verduras a sus platos principales en forma de verduras salteadas, guisadas o cocinadas al vapor. Añadirán color y le permitirán reducir los gastos en carne.
Ofrezca más postres compuestos por frutas como macedonias, yogures con frutas o compota de frutas.
Ofrezca otras patatas que las patatas fritas. Pruebe a ofrecer patatas asadas, patatas nuevas hervidas con piel, patatas ligeramente machacadas e incluso patatas dulces asadas al horno, o puré de patatas con leche semidesnatada, hierbas y especias o rábanos picantes para darles más sabor.
Tenga cuidado con el añadido de azúcar, almíbar y miel a los platos, mejor utilice zumos 100% de frutas o concentrados de frutas.
Sal
Reduzca la cantidad de sal añadida durante la cocción. Para compensar, utilice hierbas y especies que le darán un sabor intenso. Añada zumo de limón o un poco de vinagre para aliñar un plato y una buena pizca de pimienta negra en lugar de añadir más sal.
Tenga cuidado con los productos con alto contenido de sal como la salsa de soja, las anchoas, las aceitunas, las alcaparras, los encurtidos, el queso, el jamón, el bacon, el extracto de levadura, las carnes preparadas, la carne y el pescado ahumado… un poco es mucho en lo que respecta al sabor.